Edición semanal
Basada en materiales de Majón Meir

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Shabat Jol HaMoed     17 de Nisan 5780     1265


Los cuatro hijos
Rav Ioav Malka

La Torá habla de cuatro hijos: Uno es sabio, uno es malvado, uno es simple, y uno no sabe cómo preguntar” (Hagada de Pesaj). Esos cuatro tipos de personas son en realidad cuatro concepciones distintas en cuanto al bien y el mal.
El simple
mira a la realidad antes de la separación del bien y el mal de su raíz conjunta. Él es romántico, un poco inocente, optimista y mira para bien. No ve con sus ojos la complejidad y la pugna de la realidad. Conceptos como muerte, antagonismo, traición, desesperación y depresión están más allá de él, y él nada en el líquido amniótico de su matriz de inocencia.
El que no sabe cómo preguntar ya asimiló en su ser que hay bien y mal, y ya degustó su pugna dentro suyo, “los hijos se agitaban en su interior” (Bereshit 25:22), pero no sabe formular una pregunta clara - como el sabio - respecto a ese fenómeno y cómo hacerle frente. Él no sabe preguntar como hizo Rivka: “¿Por qué soy yo?” (Bereshit 25:22), si así fuese podría aliviarse un poco, porque podría ir a preguntar como Rivka y podría comprender el elevado valor de esa lucha interna y su gran aporte a la edificación de la persona y el mundo. Pero él no sabe preguntar.
El malvado es el que el profundo antagonismo y la lucha dentro suyo, que lo divide, entre el bien y el mal, lo hicieron concluir que el bien y el mal son dos esencias totalmente separadas, que no tienen una misma raíz, y por lo tanto el mal no tiene dueño e incluso tiene ventaja sobre el bien, ya que este mundo es un suelo ideal para su crecimiento, y el bien es un invitado pasajero, débil, que le resulta difícil prosperar en esta realidad como es debido. Y por ello, se rinde a la maldad de la realidad y se asocia a ella.
El sabio es el que reconoce la existencia del bien y del mal, pero en su sabiduría y fe, su Torá y sus mitzvot logra encontrar el punto de unión entre el bien y el mal. Y su actitud frente a esos dos aspectos de la realidad es como su actitud frente a las dos caras de una misma moneda, como la luz y la sombra, que sin conjugarse no podría haber ninguna imagen, ya que sombra sola es oscuridad, y luz sola deslumbra, borronea y lo anula todo.
Y en realidad esos cuatro tipos se encuentran en toda persona, siempre, en todo momento, y a veces incluso en cierto momento esas situaciones pueden darse intercambiándose, pasando de la vivencia del simple, que mira a su mundo con buena mirada, colmada de esperanza de paz y falta de sospechas, a la vivencia del que no sabe cómo preguntar, cuando el suelo de la inocencia le fue quitada de debajo de sus pies y su barco es zarandeado por las olas de la duda, y de allí a la vivencia del malvado, D’s no lo permita, en la que es arrastrado y absorbido a cierto asentimiento con la ventaja y fuerza del mal, y ya se inclina a su lado.
Y a veces se hará merecedor incluso de ser sabio y mirar la realidad a través de los lentes de la sabiduría, y ver cómo el reinado de Él, bendito sea, gobierna sobre todo, hasta que no sabrá distinguir entre el maldito Amán y el bendito Mordejai.

Pesaj Kasher VeSameaj (fiesta de Pesaj kasher y alegre). 


Rav Shlomó Aviner

No matarás
Rav Shlomó Aviner

Si es cierto lo que fue publicado, que fueron lanzadas tres botellas incendiarias a fuerzas de Maga”v (Guardia Fronteriza) por ciertos judíos de un asentamiento, hay que recordarles que escuchamos en el Monte de Sinai, en los Diez Mandamientos: “No matarás”.
Y ocurrió una vez en los tiempos del Mandato Británico, cuando los árabes nos asesinaban, que el gobierno británico no nos defendió. Dijo el Rav Kuk al Alto Comisionado de Palestina: O que ustedes nos defienden, o que nos permiten portar armas. Le contestó el comisionado: Si es así, para cuidar de la igualdad, tendré que permitirles también a los árabes tener armas. Le dijo el Rav Kuk: No es lo mismo, nosotros utilizamos las armas para defendernos, y ellos para asesinar. Le dijo el comisionado: Yo veo que usted sólo conoce la juventud religiosa (es decir, insinuó que esa juventud utilizará las armas para defenderse, pero la juventud laica puede utilizarlas también para matar). El Rav se conmocionó: No, la juventud laica no matará, también sus oídos escucharon en el Monte de Sinai “no matarás”.
Desde ese entonces pasaron más de tres mil años, pero siempre hay algunos que todavía no lo asimilan. Gracias a D’s son una ínfima excepción, pero siempre se debe estar en guardia.
Cuando fue asesinado el Primer Ministro Itzjak Rabin, hay quienes dijeron: Los religiosos nacionalistas lo asesinaron. Por supuesto, es una calumnia. Lo correcto de decir es: Muchos lo asesinaron en su corazón, en base a ello hubo quienes lo asesinaron de palabra, y en base a ello hubo quien lo asesinó con un revolver.
Es decir, el que lanzó una botella incendiaria sobre un judío fue porque escuchó hablar en ese sentido.
Por supuesto, también a un gentil no hay que asesinar. Pero en este momento hablamos de judíos. Y por supuesto tratándose de las fuerzas de seguridad, es decir, un judío que te cuida.
Una gran enseñanza desde ese entonces hasta nuestros días: Judío, no seas corona. Añade amor por todo Am Israel (el Pueblo de Israel). 


Meorot HaShabat

El cometido de esta sección es familiarizar a los lectores con las pautas básicas del Shabat. Cada uno debe aconsejarse con la autoridad rabínica en su comunidad en cuanto a los detalles de las numerosas y a veces complejas halajot del Shabat, y no limitarse a lo escrito en esta sección.
Dash
Triturar hielo

Nuestros sabios prohibieron triturar nieve o cubitos de hielo en Shabat, desmenuzarlos en pequeños trozos para que se descongelen y se transformen en agua[1].
Encontramos en los Rishonim varias razones para esa prohibición.
Hay quienes opinan que la razón es que la acción del triturado es semejante a una Melaja, porque a través de ello es como si crease agua[2].
Y hay quienes dicen que la razón es que puede llegar a exprimir, porque si estará permitido triturar hielo o nieve también exprimirán frutas reservadas para utilizar su jugo, porque el hielo y la nieve también son reservados para utilizar el líquido que sale de ellos[3].

Romper hielo
La prohibición de triturar hielo o nieve es sólo cuando lo hace para que se fundan y se transformen en agua. Pero está permitido quebrar un trozo grande de hielo o algunos cubitos de hielo que se pegaron juntos para utilizar parte del hielo [introduciéndolo dentro de una bebida para enfriarla, como será aclarado más adelante]. Y a pesar de que quebrando el hielo saldrá un poco de agua, está permitido, porque su intención no es quebrar el hielo para que salga agua. Y también de esa forma el agua se pierde, y no es utilizada en absoluto[4].
Así también está permitido quebrar hielo para llegar al agua que se encuentra debajo de él. Por lo tanto, una botella que en su parte superior se congeló, está permitido quebrar el hielo en el cuello de la botella para que pueda servir el líquido de ella. La razón es que el quebrado del hielo no es una Melaja en absoluto, sino que nuestros sabios decretaron que esté prohibido cuando tritura el hielo para beber el agua que sale de él, pero no cuando rompe el hielo para quitarlo[5].


[1](Shuljan Aruj, Orej Jaim 320, inciso 9).
[2](Rashi, Shabat 51B, comienza quede sheiazuvu meimaiv. Fue citado por Mishná Brurá allí, inciso 33. Kaf HaJaim inciso 57).
[3](Ramba”m, Hiljot Shabat 21:13. Fue citado por Mishná Brurá allí. Y también en Rashb”a Shabat, allí).
En Sefer HaTruma escribió que esa prohibición es por ser Nolad. Y en su opinión también si lo coloca al sol y se fundió de por sí, estará prohibido (fue citado por Beit Iosef, allí). Y véase Shaar HaTziun (inciso 35) que escribió que Mishná Brurá no mencionó esa razón, porque el Shuljan Aruj no opina así, ya que permitió colocar el hielo y la nieve al sol para que se fundan, y no lo prohibió por ser Nolad. Y así también Kaf HaJaim allí. Y véase más adelante.

[4](Beit Iosef allí, fue citado por Mishná Brurá allí, inciso 32. Kaf HaJaim inciso 58).
Está permitido en Shabat marchar sobre la nieve. Y a pesar de que le nieve es aplastada y el agua sale de ella, de momento que no es esa su intención no está prohibido (allí, Shuljan Aruj inciso 13. Mishná Brurá inciso 39. Kaf HaJaim inciso 75). Y hay quienes escribieron que la razón es porque es algo que no puede ser evitado, y por ello nuestros sabios no lo prohibieron (allí, Mishná Brurá Y Kaf HaJaim citando al Ta”z).
Pero está prohibido pisar la nieve para que los que vienen tras él pisen en sus huellas (Makor Jaim allí, inciso 13).

[5](320 inciso 10. Mishná Brurá inciso 36. Kaf HaJaim inciso 65).
Un rio o pozo que se congelaron por arriba, los poskim discrepan si está permitido quebrar el hielo para llegar al agua que se encuentra debajo. Hay quienes escribieron que está prohibido porque de momento que el rio está unido al suelo se debe temer de las Melajot de construcción o demolición. Pero muchos Ajaronim escribieron que el hielo es considerado agua, y no es relevante hablar de construcción o demolición. Y si es necesario para el Shabat, se debe ser menos estricto (allí, Mishná Brurá).